Aquellas personas que trabajan de noche tienen mayor riesgo
de enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad y cáncer. Esto porque se
alteran los ritmos circardianos. Sin embargo, lo que se comen estas personas, también
impacta en el desarrollo de la enfermedad.
Uno de las cosas que tiene un gran impacto en nuestro cuerpo
es la luz y la oscuridad. Se supone que nuestro cuerpo se ha adaptado a la vida
activa durante la luz (el día) y el sueño durante la oscuridad (de noche). Años
de evolución han hecho que todo nuestro metabolismo gire en torno a ello. Sin
embargo, la vida actual ha hecho un cambio y las repercusiones no se han hecho
esperar y si trabajas de noche, lo que comes puede ayudar a
promover una enfermedad o no.
Un artículo publicado en el 2018 en la revista Neurobiology of Sleep and Circadian Rhythms
demostró que en personas que trabajan de noche, cuando se consume un gran
refrigerio nocturno y posteriormente desayunan, los niveles de glucosa son más
altos que en aquellos que también trabajaron de noche pero se consumieron un
refrigerio nocturno menor.
Esto indica que el efecto de trabajar de noche en
combinación con refrigerios nocturnos grandes, provocará que la respuesta de glucosa
sea mayor durante el desayuno. No olvidemos que, a mayor glucosa, el cuerpo
tiene que secretar más insulina. Pero a mayor ingesta de comida (energía o
calorías), se desarrolla obesidad y la obesidad crea resistencia a la insulina.
Por lo tanto, las complicaciones pueden aparecer sin mayores problemas.
Si trabajas de noche o simplemente te desvelas
constantemente, cuida tu salud y consulta con un profesional para que te
oriente en materia de alimentación: Consulta un nutriólogo.
Les dejo el link del artículo aquí:
Escrito por: Liliana Olalde Mendoza


